
No me encuentro y no sé dónde empezar a buscar, no paro de salir ni de estar adentro, tengo insomnio pasajero y agotamiento diurno. No logro centrarme en nada y por tanto a nada llego. Lo que durante años pensé tener firmemente agarrado lo siento escurrirse de mis manos con la misma facilidad con la que se te va una burbuja de jabón soplada al aire o una tímida brisa que pensabas tener bien sujeta a ti, que te hace fuerte y te alienta pero que, cuándo más la necesitas, te das cuenta que nada tienes sino aire.
Necesito mirarle a los ojos y pensar que saldremos adelante, me repito a cada instante.
No sé vivir sin pasión, la busco, la invento, la redibujo en sus ojos, en las noches en las que, tras hacer el amor, me fumo algo para recomponer las fuerzas para empezar de nuevo, sustentar mi agotamiento interno, desarticular mi tortícolis provocada por no querer mirar hacia el costado dando continuamente segundas, terceras e infinitas posibilidades a una relación sin un final con sorpresa, en la que uno tira y el otro también. Pero del lado opuesto.
O todo para que, en fin de cuentas, los pequeños cimientos de (sur) realismo que siento bajo mis pies desnudos me mantengan en puntillas pero estable. Yo misma soy bailarina de mi propia vida. Y ahora que, acostados los niños y segura de que la ausente presencia de él está ya inerme y dormida en la cama, doy riendas sueltas a mi imaginación recorriendo a la velocidad de la luz un mundo entero plagado de letras y músicas.
****
La mayoría de los finales de tus días de primavera tienen gusto a otoño avanzado, letras y voces lejanas. Tal vez a tan solo unas calles de ti, vegeto yo, un bestiario antropomorfo masturbándome el ego, un puerco que no logra ser dueño ni de sus palabras y remplazo mi vacío emotivo copiando poemas ajenos y haciéndolos pasar por propios para llenar mi solitaria frustración existencial.
****
En este hemisferio el otoño ya irrumpió prepotentemente dejando atrás los recuerdos casi borrosos del amor veraniego que dejó huellas en mí. Ese amor que me había devuelto furtivamente las ganas de creer, de confiar, de soñar. Yo, muchacha activa pero de domingos remolones después de sábados llenos de cervezas y chilcanos, me refugio por las noches en mi música y recuerdos de aquel muchacho que jamás se irá de mi corazón. Con poco menos de treinta otoños sobre mis hombros, recuerdo cómo el sonido del mecerse íntimo de las caracolas acompañaba nuestros momentos de pasión en aquella habitación frente al mar.
Pero ahora, en estas noches y a solas conmigo misma, no dejo de preguntarme el por qué siempre pierdo todo lo que quiero. O quizás no. Dejaré viajar mis sueños de la mano de ustedes para traspasar la velocidad de la luz y aposentarlos en algún lugar imaginario del globo terráqueo.
****
Y yo aquí, al sur y a orillas de un río que supo ser carruaje de plata y oros de otros tiempos y lugares, me enciendo un cigarrillo tras de otro observando como todo sueño se me hace humo. Mis noches son invadidas por imágenes de tango con tajos en la falda, hombres que huelen a contención, ternura y desayuno en la cama. Y a la espera de que alguien sepa arañarme el corazón con un adjetivo inspirado y posesivo, viajo por los vaivenes de mis tiernas fantasías con la esperanza de que el Año Nuevo no me traiga lo nuevo, sino tan solo lo bueno y certero. Enviaré mis deseos para que den la vuelta al mundo en ochenta segundos.
****
Por aquí es un día gris, uno de esos días en los que daría lo mismo ir al cine o a un entierro.
Vuelvo a mi casa para cenar con mi gato. La tímida luz del estar refleja las sombras que los libros dejan plasmadas sobre las paredes. Soy un puerto maltratado por las olas. Pocos amores, todos frustrados, algunos cobardes, otros usureros, algunos quizás aún vivos. Mi cama es una de dos plazas, al singular. Viajaré por los océanos modernos hacia ti para que, aunque no llenes mi cama, nutras mi alma.
****
Soy una abuela sin nietos, mi seco vientre, aunque amado hasta el delirio, nunca pudo dar sus frutos. Tengo arrugas en la cara, una línea por cada día sin verlo tras su muerte. Religiosamente cada noche preparo la cena para dos a sabiendas que una porción siempre termina inexorablemente sobrando para el día siguiente. Los radiales para viudos de las medianoches han sido remplazados por tecnologías más innovadoras. Me gusta leer y, al hacerlo, siento como si viajara con él, mi amado ausente.
Almas, simplemente personas que, inconscientemente o no, liberan por un instante anhelos y sueños perdidos en cajones remotos y conectan, en el mismo idéntico momento, sus soledades internas en un mismo espacio, desde geografías y horarios diferentes.
Un clic errático pero siempre definido y minuciosamente dirigido hacia la pantalla de un blog dibujado por otro ser, también en soledad.
Necesito mirarle a los ojos y pensar que saldremos adelante, me repito a cada instante.
No sé vivir sin pasión, la busco, la invento, la redibujo en sus ojos, en las noches en las que, tras hacer el amor, me fumo algo para recomponer las fuerzas para empezar de nuevo, sustentar mi agotamiento interno, desarticular mi tortícolis provocada por no querer mirar hacia el costado dando continuamente segundas, terceras e infinitas posibilidades a una relación sin un final con sorpresa, en la que uno tira y el otro también. Pero del lado opuesto.
O todo para que, en fin de cuentas, los pequeños cimientos de (sur) realismo que siento bajo mis pies desnudos me mantengan en puntillas pero estable. Yo misma soy bailarina de mi propia vida. Y ahora que, acostados los niños y segura de que la ausente presencia de él está ya inerme y dormida en la cama, doy riendas sueltas a mi imaginación recorriendo a la velocidad de la luz un mundo entero plagado de letras y músicas.
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La mayoría de los finales de tus días de primavera tienen gusto a otoño avanzado, letras y voces lejanas. Tal vez a tan solo unas calles de ti, vegeto yo, un bestiario antropomorfo masturbándome el ego, un puerco que no logra ser dueño ni de sus palabras y remplazo mi vacío emotivo copiando poemas ajenos y haciéndolos pasar por propios para llenar mi solitaria frustración existencial.
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En este hemisferio el otoño ya irrumpió prepotentemente dejando atrás los recuerdos casi borrosos del amor veraniego que dejó huellas en mí. Ese amor que me había devuelto furtivamente las ganas de creer, de confiar, de soñar. Yo, muchacha activa pero de domingos remolones después de sábados llenos de cervezas y chilcanos, me refugio por las noches en mi música y recuerdos de aquel muchacho que jamás se irá de mi corazón. Con poco menos de treinta otoños sobre mis hombros, recuerdo cómo el sonido del mecerse íntimo de las caracolas acompañaba nuestros momentos de pasión en aquella habitación frente al mar.
Pero ahora, en estas noches y a solas conmigo misma, no dejo de preguntarme el por qué siempre pierdo todo lo que quiero. O quizás no. Dejaré viajar mis sueños de la mano de ustedes para traspasar la velocidad de la luz y aposentarlos en algún lugar imaginario del globo terráqueo.
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Y yo aquí, al sur y a orillas de un río que supo ser carruaje de plata y oros de otros tiempos y lugares, me enciendo un cigarrillo tras de otro observando como todo sueño se me hace humo. Mis noches son invadidas por imágenes de tango con tajos en la falda, hombres que huelen a contención, ternura y desayuno en la cama. Y a la espera de que alguien sepa arañarme el corazón con un adjetivo inspirado y posesivo, viajo por los vaivenes de mis tiernas fantasías con la esperanza de que el Año Nuevo no me traiga lo nuevo, sino tan solo lo bueno y certero. Enviaré mis deseos para que den la vuelta al mundo en ochenta segundos.
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Por aquí es un día gris, uno de esos días en los que daría lo mismo ir al cine o a un entierro.
Vuelvo a mi casa para cenar con mi gato. La tímida luz del estar refleja las sombras que los libros dejan plasmadas sobre las paredes. Soy un puerto maltratado por las olas. Pocos amores, todos frustrados, algunos cobardes, otros usureros, algunos quizás aún vivos. Mi cama es una de dos plazas, al singular. Viajaré por los océanos modernos hacia ti para que, aunque no llenes mi cama, nutras mi alma.
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Soy una abuela sin nietos, mi seco vientre, aunque amado hasta el delirio, nunca pudo dar sus frutos. Tengo arrugas en la cara, una línea por cada día sin verlo tras su muerte. Religiosamente cada noche preparo la cena para dos a sabiendas que una porción siempre termina inexorablemente sobrando para el día siguiente. Los radiales para viudos de las medianoches han sido remplazados por tecnologías más innovadoras. Me gusta leer y, al hacerlo, siento como si viajara con él, mi amado ausente.
Almas, simplemente personas que, inconscientemente o no, liberan por un instante anhelos y sueños perdidos en cajones remotos y conectan, en el mismo idéntico momento, sus soledades internas en un mismo espacio, desde geografías y horarios diferentes.
Un clic errático pero siempre definido y minuciosamente dirigido hacia la pantalla de un blog dibujado por otro ser, también en soledad.




19 Voces han hablado:
SOLICITUD:
A ver: me he salido de los guiones. Mi propósito aquí es explorar formas y formatos literarios diferentes. Así que nada de sacar lustres y colores innecesarios. Es la primera vez que hago esta “cosa” por lo que, si las hubiesen, espero criticas y/o sugerencias sobre lo que os ha parecido. Después de todo, los bloggers no dejamos de ser un círculo literario moderno.
Disparen tranquilos, tengo mi chaleco antibalas puesto (y la camisa de fuerza también).
Gracias.
(un especial agradecimiento a S. por sus valiosísimos aportes)
No se hacer critica litetaria ni me atrevo a aportar sugerencias y para contradecirte un poco (solo un poco) le pondria un color a tu ejercicio, no como tal si no por lo que me sugieren las historias, el gris y una sensación, el vacio.
Espero que los demás te aporten más que yo, ya sabes que contigo seguramente no soy todo lo objetiva que tal vez debiera ser :)
Mil besazos amigo.
Fabia: Bien! Así me gusta! Claro que sabes hacer crítica. Sé más específica con respecto a lo del color. Te refieres a darle un matiz más sombrío al texto? A la imagen?
Tomo nota...
Besazo grande y gracias!
Lo siento pero no voy a decirte nada negativo.
Primero porque no me ha disgustado y después porque no me considero con capacidad alguna para criticar lo que los demás escriben.
No me pidas que valore lo que escribes, ni lo que escribes tú ni lo que escriban otras personas, porque no me gusta hacerlo.
Saludos.
Toro: No se rata de hacer evaluaciones. Simplemente las cosas pueden gustar o no.
Con que digas que no te ha disgustado para mi es suficiente.
Gracias por venir
Saludos.
Pues a mi me ha gustado, como todo lo qu escribes (por eso te sigo). Si no me gustara también te lo diría. Abrazos amigo.
La crítica literaria..... para los críticos
A TODOS:
En relación a mi primer comentario aclaro que el sentido de "si hubiesen críticas y/o sugerencias", es que éstas serían bien aceptadas ya que este formato es para mi un ejercicio, como bien dice Fabia (por cierto mi respuesta a tu comentario es irónica, ya sé que es bastante triste el relato).
Por tanto no significa que deba haber o espere de vosotros sí o sí un aporte o una sugerencia. Ni tanto menos significa que les pida crítica literaria (que como justamente dice David es materia de los críticos).
Y muy lejos de mi está en pedir evaluaciones sobre escritos de terceros. Faltaría más!
Simplemente, si alguien tiene aportes y los quiere escribir, son bienvenidos. Si les parece que está bien así y quiere comentar sobre el post en sí, mejor.
Tan sencillo como eso.
Gracias
(temo que no supe expresarme bien en mi primer comentario)
Poco tiempo para tanto que comentar. En el fondo creo que has unido varias entradas en una (a mí que me cuesta tener ideas me parece casi un derroche, jaja). Aunque sí es cierto que hay un denominador común: la soledad. Y hasta me parece ver un guiño constante (casi en cada historia)para todos los que estamos en esto de escribir desde adentro, sea autobiográfico o no, y que nos juntamos en este espacio. Pero ésa es una sensación mía.
A mí me gustó. Y hay por ahí alguna frase que es para enmarcar.
Besos
A mí me han gustado, pero yo es que tengo el sentido del gusto, al parecer, distorsionado... El color es el que es: el otoño no tiene otro color (o quizá sí, supongo que depende del emisferio con que se lo mire...).
Por lo que se refiere al formato, ya sabes que me gusta ese discurrir salpicado que alterna diferentes voces en el que, al final, ya nadie sabe quién habla o si hablan todos a la vez. Como si múltiples voces formaran una sola voz en el murmullo.
Sigue experimentando (para eso sirven los blogs)
Un abrazo, no creas que la primavera en este emisferio es todo luz, también tiene sus claroscuros.
No logro centrarme en nada y por tanto a nada llego.
No sé vivir sin pasión, la busco, la invento, la redibujo en sus ojos,
y dormida en la cama, doy riendas sueltas a mi imaginación recorriendo a la velocidad de la luz un mundo entero plagado de letras y músicas.
La mayoría de los finales de tus días de primavera tienen gusto a otoño avanzado, letras y voces lejanas. Tal vez a tan solo unas calles de ti, vegeto yo.
Dejaré viajar mis sueños,
Viajaré por los océanos modernos hacia ti para que, aunque no llenes mi cama, nutras mi alma.
Anhelos y sueños perdidos
Cajones remotos
Un clic errático
Cena para dos
Pequeños cimientos
Tímida brisa
Y yo aquí, al sur y a orillas de un río que supo ser carruaje de plata y oros de otros tiempos y lugares, me enciendo un cigarrillo tras de otro observando como todo sueño se me hace humo.
He tenido que volver para decifrar la respuesta. Y a quedarme un rato mas porque ya que utilice tus palabras, quise tambien tu música.
besos de este lado.
y yo estoy aquí leyendo a alguien que pide críticas y que en este preciso instante acaba de firmar en mi blog(el aviso de hotmail así me lo acaba de avisar)y creo en estas confluencias virtuales creo en los encuentros marcados en las citas fijadas de antemano no sé ni cómo ni por qué o por quién eso no importa
y estoy del otro lado del río marrón pero más al sur a la orilla del mar divagando sobre experimentales virtualidades
mil besos**********************
¿Crítica? ¿Sugerencia?
Nuuu, imposible, si su (sur) realismo me dejó inmóvil frente al monitor tratando de recobrar el pulso.
Cierto párrafo me nubló la visión, (más precisamente el de arrugas y un gato que espera). El último me devolvió la sonrisa.
Se lo quiere del otro lado del charco. Y usté bien lo sabe!
muack!!!
No sé si es pura casualidad, pero hoy encuentro tu blog..hoy precisamente hoy en que la soledad me puede se ha hecho espesa y apenas me deja ver..pero sé que mañana lucirá el sol y cambiaré de humor.
Muy interesantes los relatos :-)
Pasaba por aqui..
Saludos
Mi queridisimo Vocero... sabes que soy pésima para estas cosas, sobretodo porque no sé escribir, sólo sé disfrutar de lo que escribes, pero me voy a atrever a comentar:
Me gustó, me gusta como juegas con las palabras porque me transportan y luego no quiero salir de ese mundo donde me llevan tus relatos, sin embargo en esta ocasión sentí que entraba y cuando estaba saliendo otra vez volvía a entrar, me sentí como en un rompecabeza donde las piezas las tiraron todas a la mesa... no sé si me expliqué bien, sentía como si ensayabas muchos finales para la misma historia o como si el personaje no acabara de desahogarse...
Mis comentarios con todo el amor del mundo, si te parecen una tontería está bien, no me ofende! ya sabes, yo de esto soy nula y si comento es porque lo permites, no me pidas que lo vuelva a hacer eh... Sigue escribiendo que me encanta leerte. Besos
Creo que yo tampoco sé vivir sin pasión, ni sin primavera, ni sin sombras y luces, y luces y sombras...
Un placer volver por aquí, como siempre.
Un abrazo desde Casablanca, que vuelve a estar ocupada y siente los vacíos intermitentes.
Ilsa.
No sé si han sido las historias que has contado, la música, la calided y calidad de todos que no me deja salir de éste blog.
El primero, auténtico, el deseo de salir de una situación y que sus piernas de bailarina no le dejen escapar. Sólo volar con la imaginación. Tremendo.
Todos hablan del pasado. Se agarran a lo que quisieron y desearon. Les dá igual. Es como una depresión colectiva y esperan que alguien les salve o les saque de su vida gris.
Muy buenos. Algunas frases para enmarcarlas.
No consigo salir de ésta ventana.
¡Gran mérito para ti!
Un abrazo.
Muy buen texto. Resulta muy interesante, pues desde mi perspectiva se siente como si navegaras de un corazón a otro en las vidas de los personajes.
Particularmente me ha impresionado las frases de la abuela sin nietos.
Te felicito. Buen experimento.
Gracias por tu visita.
Saludos.
Escribes cosas hermosas...
Fabia:
Me pregunto qué color tiene para mi la soledad.
Besazo amiga mia
David:
Sé que me lo dirías.
La crítica literaria a los críticos literarios.
La crítica...a la masa crítica.
;)
Abrazo amigo.
Alis:
Sensación acertada ;)
Gracias por venir. Beso así de grande.
Rai:
Me gustó eso de los murmullos que forman una sola voz. Sí, hay algo de eso, definitivamente.
Las primaveras son claroscuras en todos lados, al igual que los otoños.
Gran abrazo.
Veronika:
Wow!
Touchè.
:) Besote
Rayuela:
También creo en las confluencias. Nada es azaroso, dicen...
Aunque a veces uno se cuestiona por qué el azar anda tan distraído jeje.
besotesss
Blonda:
Que no, que no, que mi intenciòn no es nublar visiones sino devolver sonrisas (con la tristeza de mis escritos la veo dura jajaja)
Besotesssss. Y sí, claro que lo sé!
Abril en París:
Tienes un nick muy sugestivo y me gustan las caras nuevas por aquí. Así que espero verte de vuelta pronto.
Mañana siempre es un dia mejor. Es la única esperanza que nos queda, no?
Besos
Mandarina:
No eres para nada nula. Eso de un mismo personaje con diferentes finales es más que interesante.
Y si en realidad fuéramos todos un único personaje en busca de un final y nos encontramos ante diferentes opciones que por incapacidad o ceguera no sabemos distinguir el mejor?
Me has disparado muchas ideas!
Gracias. Y por venir también.
Besoteesss
Me llamaban Ilsa:
Qué gran gusto volverte a leer y que estés aquí de nuevo, se te echaba de menos!
Ni las plantas podrían vivir sin lo que tú dices.
Besotes
Blanca:
De una medida u otra quizás todos esperemos que alguien nos saque del limbo gris y nos devuelva un arco iris.
Gracias por tus lindas palabras.
Pero mira que no me haré responsable de la cuenta de tu oculista por pasarte leyendo aquí demasiado eh...jejeje
Gran besote.
Fero:
Meses esperándote y resulta que te habías mudado!!!!!!
Qué bueno que hayas vuelto, ahora que pude reubicarte te podré visitar de nuevo, como antes.
Los que intentamos escribir siempre tratamos de meternos en el pellejo de cada uno de los personajes. Quizás porque algo de nosotros está también en cada uno de ellos.
Abrazo grande.
Te espero en Madrid:
Me inspiro en personas hermosas.
De hecho una de las historias es casi como si no fuera escrita por mi, como si las palabras me las hubiera traido una brisa.
Besos y gracias por venir.
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